miércoles, noviembre 11, 2009

Me detengo
en la vecina orilla
a acariciar su mano.

Duele ver su brazo
en la cintura de un cielo
que no reconozco.
¿A dónde voy?
¿A dónde iré?
¿Qué hará el mundo de mí?

La palabra despierta
de la siesta del beso
y ruge,
ruge
sin buey a la vista.
Dónde mi serenidad perdida
mi labio gastado
de besar y besarte.

En la encía
llevo clavados
el arte del amor
la llave del luto
y un vaso de agua
a medio llenar.

martes, septiembre 01, 2009

Posibilidad




Una cortina roja
abre un sol de artificio.


Una cortina roja
y una audiencia gritando.


Una cortina roja
es apertura escribiéndose...




jueves, agosto 27, 2009



TELÓN!

TELÓN!
TELÓN!




lunes, julio 06, 2009

Principio de otro viaje

miércoles, julio 01, 2009

Fin de un viaje

Al lado suyo, la locura.
Me llené de talismanes.
No me curaron.
No había nada que curar.

marzo de 2009

Bendición

De pronto el iceberg se revela
inmenso,
intolerante,
abismal.

Pero hay
una grieta.

Una mínima

mínima


grieta.

La gente de mi raza sabe
salir de una cárcel,
caer en un pozo,
atravesar la puerta,
y multiplicar.

febrero de 2009
El agua
-que en todo ha de aliviarme-
zambulle su mar ombligo
en mi lago acuático.

Hay un canto
de mares insospechados
un soplo alimento
un muelle de niños.

febrero de 2009

Despertar

Soñé con las playas.
Soñé con un faro.
Soñé con un amor que tuve hace años
y que no supe que era amor
hasta ayer.
Soñé con lo vivido
y lo no vivido.
Soñé barreras y calles de arena.
Soñé la estampa de un siervo
y la cabeza del buey.
Soñé la vida por mi ventana
tan abierta y ancha
por la que pasa
la caravana.
Soñé el sueño de otros,
el sueño de algunos,
el sueño del mundo.
Soñé los odres vacíos y la multitud gritando.
Soñé un mar siempre amado.
Soñé las playas.
Soñé un faro.
Aquí.

febrero de 2009
No te caigas de la bicicleta.
¡No te caigas!
Te han reclutado para dar las mil vueltas.
Hasta las mil no pararás.
Y luego de las mil habrás de dar otras mil.
¿No es así?
Eulalia se ríe y aprende.
Habrá que aprender a vivir.
Con el vértigo, Eulalia,
a nadie le importa
si tu sonido es eufónico.

Y luego habrá que aprender
a no perder ese vértigo.
Hijos de un siglo que exige guerra,
a caballo de siglos que exigieron guerras
y más guerras
vamos dando las vueltas.

Mil,
dos mil.
El sol bien alto en la bandera.

Mil,
tres mil.

No te caigas.
No te caigas.

No te caigas de la bicicleta.


diciembre de 2008
No llueve suficiente.

Para lavar la piedra.
Para lavar
la lava
hirviente
de mi corazón.

diciembre de 2008
Me urge un viaje.

Lejos
bien lejos tuyo.

Cerca
bien cerca mío.

diciembre de 2008

El murmullo podría ser una flor delgada y ciega

Empantanados
desde hace cuánto.
Ahora resulta
que para el psicoanálisis
fuiste valiente.
Que fuiste
el adalid de la circunstancia.

Y yo
que no creo en adalides
pienso que fuiste cobarde.
Porque hay los que luchan toda la vida
escribió Bertold Brecht.
Y mi único pecado en esto
fue haberme creído un cuento
fue haber cabalgado mi caballo
hasta el final
hasta la muerte
hasta la derrota misma.

Mi único pecado en esto
fue haber visto amor
donde no había nada.

diciembre de 2008

Deseo

Como quien se embarca en una balsa de madera y lianas
escribo
me embarco
danzo la palabra
y la roca se hunde.

Todo es tan inestable
y es tan de noche
y no hay nadie cerca.

Los hombres hoy son criaturas fantásticas.

En unas horas saldrá el sol.
Habrá madrugada.
¡Habrá madrugada!
Esta convicción nadie puede arrebatármela.

diciembre de 2008
El pasado remoto
no es abstracto.

Reside en mi cuerpo
bajo la línea delgada
de mi omóplato izquierdo.

Justo debajo del ala cortada.

Mi canario hoy
se ha vuelto
loro.

Y habla.

diciembre de 2008
La noche lo viola todo.
Va a llover.
Mi raíz de agua brava
busca tierra nueva y abre la flor de sangre.
Me late un sol de fuego. Me urge la noche*.
Los versos.
Los pastos sueltan su jugo
y yo
llevo el corazón sangrando.
Fruto desmembrado y vuelto a desmembrar.
El estío es un bálsamo tibio.
Late la palabra en un tronco de árbol.
Mi árbol parido.
Sin furia.
Por fin.

noviembre de 2008

El hacha

Mi hacha
es la danza.
El nervio parido.
La muerte desnuda.

Ya es piel
ya es hueso
el ardor de la luna,
la siguiente llanura,
el arrobo de un sueño.

noviembre de 2008

Invierno

Como una capa nocturna
se me han echado encima
todos los inviernos de la tierra.

Pero, ah,
el sol...
el sol me descubre la pollera.

noviembre de 2008

Mantra

Hay
un sonido de guitarra,
una tumbadora,
y manos.

Y mi canción
para los días nublados.

noviembre de 2008