24/4/07

Siglo XXI.
Eulalia no se ríe.
Eufonía de las olas. Hola. Hola. Hola.

Un sucundún habitual. Eulalia nunca tuvo una palita y un baldecito para jugar en la playa. La decepción carga con los siglos venideros. ¿Qué le diré a mi hijos? El mar es bello y traicionero.

La belleza, una esponja. Y la almohada un mapa de movimiento.

Sepan que el mundo son placas jugando al tetris.
Soñó una página. Miles de puntitos en ella.
La página venía del árbol y el árbol venía de Dios.

Pero el Diablo se había comido el verbo.

20/4/07

Tres tréboles tres

Un latido intenso devela el misterio:
bum bum
bum bum

y calca la manía del tiempo.
Al filo de lo oculto,
mundos.

Dónde van los gritos
cuando esparcimos furia.
Mi agua larga
de tanto durar
y caminatas.

Luciérnaga amarilla: la lluvia viene.

17/4/07

Hoy

el cielo es un mar.
La calma.
La furia.
La Vida Marina es Celestial.

¿Cómo esa luz se clavó en mi boca?
Azotada de lluvia /
su pellejo.

La furia no era sagrada
ni sagrado era su miedo
en la torre del sustento
arrasó con mi cuento

y hoy canta:

ay, vidalita.

10/4/07

Naufragio.

La hija de cuarzo es alta-tan-alta que no ve las olas. El barco se va a pique y traga un anzuelo brillante y pulido.

Para colmo su boca posa su malva en la salvia buena de los arbustos.